jueves, 17 de enero de 2013

THUNDER CROSS



Plataforma: Arcade (1988)

Genero: shoot’em up

Idioma: Ingles

Estamos en un futuro distante, en una galaxia en pleno apogeo de colonización espacial. El planeta Haniamu IV está siendo atacado por un ejército de naves espaciales que se hacen llamar Black Impulse, y parece ser que ellos no tienen los medios para detener tal aplastante ataque.

La tierra por su parte tiene dos naves de última generación espacial recién fabricadas, la Blue Thunder M-45 y la Red Thunder M-24, y acuden a la llamada de ayuda…




En pleno 1988 Konami estaba en pleno apogeo con su saga Gradius, y con este Thunder Cross quiso alejarse ligeramente de esa línea, creando algo distinto, más rápido y con acción pura, totalmente destinado para el público arcade.

La historia relatada no tenía nada que ver con Gradius, quiso desvincularse totalmente, para probar diferentes mecánicas tanto jugables como gráficas, así si le salía mal no sería un gran palo para su franquicia madre.

Gráficamente el juego está preparado para lucir un espectacular scroll parallax para los fondos, dando así una profundidad pocas veces vista en aquel 1988, y es que acostumbrados a tener los típicos fondos negros con estrellitas, meter varios planos de fondo en movimiento más nubes y enemigos que vienen del fondo hacia dentro, era puro espectáculo, con eso tu moneda sentía una atracción a ser lanzada en el arcade.

Los sprites son de gran calidad al igual que todas las animaciones de naves y enemigos. Destacados quedan los jefes finales de un tamaño muy grande, los efectos de grandes explosiones de las armas especiales, así como el montón de enemigos en pantalla sin que se resienta la velocidad, además esta es siempre de un nivel muy alto.

Konami hizo un gran trabajo, al parecer estrenaba ese mismo año placa arcade con Thunder Cross y probó la técnica del scroll Parallax a fondo, además incorporó el movimiento tanto horizontal como vertical de la pantalla, dando más variedad a los mapeados y la acción, cosas que más tarde incorporaría en muchos de sus shoot’em up, aunque en Salamander de MSX ya habian probado esta técnica, pero no con esta calidad.

En la jugabilidad estamos ante un matamarcianos bastante clásico, nuestras pantallas empiezan con los típicos enemigos en línea para adquirir armamento antes de las fases de nivel, tenemos siete fases, cada una de ellas diferente a la anterior, con su respectivo jefe final. Estas son variadas con lo visto en Gradius, aquí no solemos llegar a un planeta y tener que atravesarlo, casi siempre tendremos toda la pantalla para atacar y esquivar enemigos, dando un aire más libre a los niveles.

Los disparos irán variando según contenedores que tenemos que ir cogiendo, tenemos un láser de ataque adelante y atrás, un disparo normal pero que ira aumentando conforme más contenedores cojamos y una especie de boomerang que ira rebotando conforme vaya chocando con paredes o enemigos. Las options también hacen acto de presencia y podremos tener hasta cuatro a la vez, además al conseguirlas todas tendremos tres tipos de súper armas a elegir en contenedores, estas son espectaculares ya que llenan casi toda la pantalla.

SPOILER TODAS LAS FASES Y LOS JEFES + EL FINAL


Las options tienen una novedad, si pulsamos el segundo botón irán variando de distancia con respecto a nuestra nave, conforme apretemos irán alejándose o acercándose a nuestro antojo, ayudando así a colocarlas como mejor nos convenga según la situación, la verdad que una vez acostumbrado es de gran ayuda.

En general las fases son algo cortas, y el juego no es para nada difícil para ser un Konami de los 80’s. Si morimos seguiremos donde estábamos pero con una vida menos, no tendremos que reiniciar el nivel. Cuando nos aprendemos un poco los niveles y vamos con las armas cargadas a tope, nuestra nave pasa niveles de una forma asombrosa, casi que te paseas sin tener rival, ni siquiera los final bosses aguantan el tipo, llegando a durar 5 segundos algunos de ellos, vamos irrisorio. Vale que hay un par de fases que se pueden atragantar, y el enemigo final da un poco de caña, pero nada más.

El sonido es algo que nunca falla en Konami y menos en aquellos 80’s, gran banda sonora cañera que acompaña en todo momento, con temas muy a lo gradius pero con un estilo algo alterado, para alejarse un poco de este.



Conclusión:

Un buen arcade que Konami utilizó para probar varios aspectos y dar un poco de aire fresco a los shoot’em up, intentando innovar. Aun así no es ninguna estrella y pasó bastante desapercibido, pero es un juego a tener en cuenta para los amantes de Konami y los shoot’em up.

+Bonitos gráficos y buen scroll Parallax para la época

+Acción instantánea y rápida

+Gran trabajo musical

-No logra engancharte más allá de unas partidas  

-Desnivelado a nivel jugable, facilón, pero si lo terminas tendrás que volver a empezar con una dificultad superior.





2 comentarios:

  1. Otra vez restregando esa pedazo recre???? argh!!!!

    Así también hablo yo de juegos de arcade!!!! xDDDDDDDDDDDDD

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    Respuestas
    1. Tendré que darle uso, que últimamente la tenía un poco abandonada XD.

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